Pintura al Temple

Una de las pinturas más comunes y frecuentemente utilizadas en todo el mundo debido a su fácil y rápida preparación es la pintura al temple, la cual es una de las más económicas disponibles en el mercado. Las pinturas plásticas han demostrado poseer una mejor calidad en lo que respecta al acabado final del recubrimiento en comparación de la pintura al temple, por ello se debe tener en cuenta definido el propósito por el cual se utilizara esta pintura.

Características del temple

La pintura al temple también es conocida como pintura al agua o tempera, esta es elaborada mediante la disolución de un tinte o pigmento en agua y además se le añade un aglutinante especial. El uso de la pintura al temple se reserva para la pigmentación de yesos y mezclas utilizadas para crear recubrimientos en las paredes. En el mercado podemos conseguir este tipo de pintura en dos tipos de presentaciones, en polvo o en pasta, e independientemente de la formulación de pintura al temple adquirida se deberá agregar la cantidad de agua estipulada por el fabricante para poder ser utilizada.

Una de las desventajas de la pintura al temple es su baja resistencia ante los factores que provocan el deterioro de las pinturas, tales como las fuerzas medioambientales, etc., sin embargo, esto no ha provocado que cese el uso de estas económicas pinturas, puesto que son combinadas con yesos o cemento y de esta manera logran mejorar la resistencia de la misma. Por otro lado, otro de los problemas que presentan las pinturas al temple y que limitan su uso es que estas no son lavables como la pintura plástica y además presentan un mínimo grado de adherencia a las paredes, por lo que en muchas ocasiones se requieren aplicar fijadores en las paredes antes de agregar la pintura.

A pesar de la notable cantidad de desventajas que poseen las pinturas al temple, su uso no se ha mermado ya que es ideal para generar recubrimientos texturizados y rústicos, puesto que se dicha pintura sirve para pigmentar las mezclas de yeso o de gotelé que serán aplicadas en las paredes.

El repintado

Debido a su despreciable capacidad de acumular humedad y moho, es muy probable que con el tiempo las pinturas al temple utilizada en las paredes de los hogares requieran un trabajo de mantenimiento o repintado para opacar y disimular las machas producidas por el deterioro de la misma.

Cuando la pintura al temple presenta un notable grado de deterioro se recomienda repintar la pared con otro tipo de pintura que brinde una mayor resistencia, tales como las pinturas plásticas y de latex, en este sentido, se deberá eliminar toda la pintura al temple utilizada con la ayuda de una espátula o cepillo para mejorar la adherencia de la nueva pintura que será aplicada, e igualmente, en el caso en que se pintara con pinturas plásticas se recomienda aplicar un endurecedor.

Como quitar la pintura al temple

Ahora bien, para eliminar por completo la pintura al temple de las paredes existen una serie pasos y métodos sencillos que podemos realizar con facilidad en el hogar, uno de ello es aplicar agua caliente en las paredes con la utilización de un rodillo, brocha, cepillo o esponja. Este método es ideal para quitar la pintura al temple, máxime cuando esta fue combinada con texturizados como el gotelé